JÚLIA G ESCRIBÀ, Barcelona

Júlia G Escribà, una marca de ropa termorreguladora de Barcelona que adapta la temperatura de la prenda según las necesidades de tu cuerpo. Un claro ejemplo de disrupción en el sector de la moda, gracias a la combinación de las nuevas tecnologías y unos innovadores diseños. Su colección JGE FUTURE TERM fue presentado en la pasada 080 Barcelona Fashion, cuyo objetivo giraba entorno la emergencia climática actual y la necesidad de un cambio inmediato por parte de un sector de la moda más concienciado.

Diseñadora Najjat Guerra para Not That Brand




Creadora: Júlia Garcia Escribà


Localización: Barcelona


Marca de ropa termorreguladora


“Necesitamos potenciar una tecnología que se adapte al microclima de la piel.







conversaciones con

JÚLIA GARCIA ESCRIBÀ


Primero de todo, enhorabuena por tu participación en la 080 Barcelona. Sin embargo, esta no ha sido tu primera participación en un evento de este calibre. En el pasado te hemos visto también en Reimagine Textile. ¿Cómo fue tu experiencia en el evento?


Exacto, estuve en el programa Reimagine Textile el año pasado, dónde formalicé la idea del proyecto y se convirtió en empresa. Siempre he tenido consciencia ante la emergencia climática y siempre he estado implicada, hasta que a los 15 años tuve claro que llevaría esta implicación al mundo de la moda y haría piezas de ropa termorreguladoras. De esta manera no tenemos que utilizar tantas capas de ropa siempre que tengamos propuestas atemporales y piezas inteligentes que se adapten al microclima de tu cuerpo. Cuando tuve clara mi misión, empecé a investigar sobre posibles tecnologías termorreguladoras. A día de hoy mi objetivo es testearlas y crear mi propia tecnología. Tuve claro que necesitaba un punto de partida, fue a los 15 cuando localicé la patente Outlast y empecé a intentar contactar con ellos sin éxito. El año pasado me presenté al programa Reimagine Textile a través de los cuales me puse en contacto con más facilidad, hasta conseguir a día de hoy un contrato de licencia de uso.


El programa Reimagine Textile hizo una selección entre diferentes ideas de negocio, dónde se me seleccionó. Se trata de un programa de alto rendimiento europeo dónde está implicado el Eurecat, el Centro Tecnológico de Catalunya. La experiencia fue enriquecedora ya que aprendí mucho de la Industria: a través de las distintas formaciones, como de los compañeros que estaban en el programa en diferentes fases de la empresa. A raíz de aquí, empecé a hacer algunas conferencias, y también quedé finalista en los “Premis Creatic” junto a muchas otras experiencias que conllevaron finalmente a presentar la primera colección a la 080 Barcelona Fashion.


En tu presentación del proyecto relacionabas las soluciones tecnológicas que ofrecían tus prendas con la necesidad de sumar contra el cambio climático. ¿Cómo crees que este tipo de innovaciones pueden ayudar a luchar contra el calentamiento global?


La colección JGE Future Term es la primera colección de la marca, y una de las primeras colecciones termorreguladoras con una tecnología desarrollada para la NASA. Es una de las primeras colecciones que explora la aplicación de esta patente, llamada Outlast ®, en moda urbana. Esta tecnología hace que la ropa se adapte a la temperatura que tu cuerpo necesita, posibilitando un cambio en el contexto actual de la moda, dando viabilidad a las colecciones atemporales gracias a propuestas como ésta, que combinan tecnología y diseño. Los jóvenes hemos nacido ante esta situación de emergencia y con un estrecho margen para poder frenar esta situación. No existe la opción de no implicarnos si queremos evitar una crisis que ni nos podemos llegar a imaginar. Como bien dice la ONU, hasta el 2050 la temperatura irá subiendo de manera progresiva hasta dificultar nuestra vida humana en la tierra. Ante esta noticia supe cuál era mi misión a los 15 años en la Industria de la Moda (hacer ropa termorreguladora).


Necesitamos potenciar una tecnología que se adapta al microclima de la piel, evitando el uso de tantas capas de ropa, que sigue el concepto de "slow fashion" y utiliza materia prima sostenible. Aunque debas tener en cuenta la temporada, necesitamos fibras con tecnologías diferentes en otoño/invierno, y en primavera/verano. La marca y las colecciones no funcionan en los parámetros de los timelines, siguen el concepto "See now buy now". Los colores piedra y tierra, las piezas sin género, las líneas rectas, producción de proximidad, refuerzan el concepto atemporal con un diseño personal e innovador: la intención es que al no seguir tendencias te puedas poner un diseño este año, y de aquí diez años el mismo, y que además puedas usar la misma pieza de ropa en diferentes contextos: ocio, trabajo, etc. En conclusión, propuestas así reducen el consumo textil y permiten una reducción por parte del usuario en el contexto de la industria. Es cierto que no somos 100% sostenibles en toda la parte del proceso, la intención y objetivo es crear mi propia tecnología termorreguladora para llegar a ser lo más sostenible posible, por eso buscamos financiamiento: para ampliar la base de la empresa y empezar a testear nuevas ideas.


Vimos que ya estás trabajando en una nueva web. ¿Cuándo podremos ver tus piezas a la venta? ¿Nos puedes dar alguna pista sobre qué podremos ver en tu nuevo espacio web?


Exacto, como he comentado: la colección no es sólo un proyecto de desfile, sino que tiene un plan de comercialización que acerca los Smart Textiles de una manera real a los usuarios, acercando cada vez más la combinación entre moda y tecnología al público. Por eso estamos trabajando en subir los productos en la e-commerce a principios de octubre; la idea es ir poniendo diseños de manera individual o cápsula cada quincena. Por otro lado, ya está en marcha la venta al por mayor, donde estamos intentando llegar a todos los mercados posibles estudiados en cuanto a target de manera internacional, ya que creemos que es una tecnología que en definitiva interesa a todo el mundo.


Algo que nos sorprendió en tu perfil fue que combinabas tu día a día cómo diseñadora colaborando también como estilista. ¿Es ésta también una rama en la que te gustaría seguir creciendo?


Actualmente no soy estilista, solo fue una etapa en la que trabajé con un amigo y compañero llamado Víctor Von Schwarz, con el que pude trabajar en varios proyectos para ver distintas partes del sector. Me di cuenta que estuvo bien pero ya pasó, mi vocación no es esa, aunque es un trabajo muy bonito. Anteriormente también trabajé en una tienda de tejidos, y posteriormente al estilismo realicé algunos diseños por alguna diseñadora catalana, hasta que decidí centrarme 100% (sin combinarlo con nada más) en mi propio proyecto y apostarlo todo. No descarto abrir frentes, pero esta es mi misión y mi objetivo, hacer crecer lo que tengo claro desde hace tiempo y aportar mi semilla para cambiar las cosas en esta situación de emergencia.


Ahora mismo estoy realizando ya el diseño de la nueva colección, y sigo ampliando fronteras, mi intención es hacer llegar los diseños a nivel internacional, porque creo que es una propuesta que interesa a todo el mundo, como he comentado. Por otro lado, sigo investigando en mis ideas sobre tecnología termorreguladora, así como la búsqueda de financiamiento para testar las ideas, y ampliar la empresa para poder enseñar y vender los diseños a nivel internacional.


Por último, queríamos preguntarte cuál crees bajo tu punto de vista qué será el futuro del mundo de la moda en los próximos 5 o 10 años. ¿Crees que seremos capaces de avanzar hacia un futuro más sostenible?


Creo que el cambio hacia un paradigma sostenible y necesario ya ha llegado, así como la aplicación de la tecnología, de manera sostenible, para facilitar distintas comodidades en el sector. Creo que, a partir de ahora, el factor sostenible de una marca o proyecto en general, debería ser un factor básico y obligatorio de todos los proyectos, y que estos además aporten soluciones. Es evidente que ser 100% sostenible es complicado, pero debe ser el objetivo de todos, aportar más transparencia y tener una ética consolidada en todos los aspectos.


Para esto tenemos que hacer entender por parte de la industria a todos los usuarios, el precio real de un producto y mostrar todas las partes del proceso de éste. Darnos cuenta de la insostenibilidad de los modelos empresariales como el Fast- Fashion: sus precios no son reales, no se pagan bien todas las partes de un proceso, no se pueden sacar colecciones tan inmensas semanalmente, no hay buenas condiciones laborales en algunas partes del proceso del producto, el transporte podría ser más sostenible, tener más proximidad, más cualidad y potenciar productos atemporales que duren más años y se adapten a distintos contextos.


creaciones de

JÚLIA G ESCRIBÀ


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Fotografías cortesía de Júlia G Escribà